La casa ninja (Ninja Yashiki)El mundo de los ninjas se ha visto siempre envuelto de un velo de misterio, misticismo y secretismo.
La casa tradicional, exteriormente, no se aprecia ninguna diferencia con cualquier otra casa tradicional, observada con más detenimiento se puede apreciar que tiene una altura levemente mayor que la casa ‘normal’, pero al estar las casas aisladas, la comparativa es harto difícil.
Entrando en la casa por la puerta principal nos podemos encontrar con una puerta corredera clásica japonesa. Si no se va con cuidado, entrando por un lado de la puerta nos podemos encontrar con una trampa de hoyo, donde el primero en entrar ya se lastima las piernas. En tiempos de guerra o posible conflicto, el agujero se rellenaba de estacas de bambú y podía añadirse veneno, una de las especialidades de la Koka Ryu.
Una vez dentro de la casa, una de las paredes que hay en la zona de recibidor es una puerta giratoria que puede servir tanto para esconderse como para huir de un posible perseguidor. En el formato de construcción de las puertas giratorias hay diferencias entre las construidas en Iga respecto a las construidas en Koka; mientras que las de Iga giran 360º, las de Koka solamente giran 180º. Esto se debe que la gente de Koka las usaba con la finalidad de despistar a un enemigo que estuviera muy cerca del ninja perseguido. Usando psicología descubrieron que cuando una persona persigue a otra y ésta pasa por una puerta, el perseguidor mira de pasar por el mismo sitio; en este caso, no es posible, ganando unos segundos preciosos que puede ayudar a esconderse, huir o contraatacar saliendo por donde se ha entrado. Para saber por donde toca girar, se solía poner alguna marca disimulada en el lado que tocaba pasar, como un nudo de madera o marcas que no destacasen en una primera inspección visual.
Una de las paredes laterales de madera del recibidor, sala sin tatami, de la casa, parece lo suficientemente sólida para apoyarse en ella, y realmente así es, pero tal pared es realmente una puerta basculante, sujeta por un pestillo que se puede accionar con un papel o con cualquier cosa lo suficientemente delgada. Tal puerta puede usarse tanto para entrar como para salir de la casa en situaciones especiales.
Las casas japonesas disponían de la gran mayoría del piso con tatami, hecho que obligaba a dejar el calzado en la entrada y acceder al piso a través de un escalón. La diferencia de la altura también ayudaba a mantener el piso de tatami seco debido a la gran cantidad de lluvias que acaecen en la zona media de Japón, en las prefecturas de Shiga y Mie, que es donde se encuentran las zonas de Koka y Iga. Pues bien, tal escalón también era usado para almacenaje, generalmente, de armas para proveer a la familia lo más rápidamente posible en caso de ataque. El armamento también podía estar oculto en una tabla sin clavar que, para asegurar que no se moviera y que pudiera ser pisada, la colocaban justo debajo de un riel falso de puerta, que podía moverse en caso de necesidad. Este arma no era de acceso muy rápido, pues generalmente había de cambiar una puerta de lado, mover un trozo de un riel falso y mover la tabla suelta con tal de acceder al armamento, pero sí era usado para dar más de una sorpresa. Las armas más comúnmente camufladas en un escondrijo de éste estilo eran tantos (cuchillos) o ninjatos (espadas más rectas) debido a que en interiores no tenían tanta desventaja y eran fáciles de usar.
En la cocina de la casa, básicamente un agujero en la madera con brasas y un gancho para colgar los utensilios de cocina, puede ser usada como vía de escape, pues la brasas no están sobre un trozo de metal enganchado en la madera si no sobre rieles, permitiendo el desplazamiento de las brasas dejando a la vista un agujero de acceso a los cimientos de la casa, usados para huir o almacenar ciertos materiales. El acceso podía llevar hasta bajo tierra, pues se han dado casos de casas con vías de escape subterráneas con una salida unas decenas de metros, semi oculta por una piedras, hierbas o por un tocón de árbol.
Un detalle algo difícil de percibir en este tipo de casas es el hecho que las vigas están colocadas transversalmente; en una casa normal, las vigas hacen como pasillos, en una casa ninja, tenían doble función; dificultar el uso de katanas (espadas japonesas usadas por los guerreros) en el interior de la casa, favoreciendo el uso de armas más cortas o arrojadizas y el ocultamiento a primera vista de los pequeños espacios dejados entre las tablas de madera; espacio usado para espiar y vigilar al piso inferior, así como para pasar una hoja de filo para atacar a los visitantes no deseados desde un flanco inesperado. Tal ataque se realiza desde un piso intermedio, un piso oculto, de ahí la leve diferencia de altura, solo accesible desde una puerta oculta. Este piso servia para realizar la defensa activa de la casa así como para ocultar a personas y el equipo variado que se pudiera tener. Desde el piso falso hay una vía de escape rápida; sujeto por una cuerda hay un trozo del techo que una vez suelto, se convierte en una escalera que va desde el piso falso hasta el suelo, permitiendo una rápida marcha; si hay suerte, en la caída de la escalera se puede atrapar a algún incauto que estuviera vigilando por ahí.
El acceso al piso oculto se suele hacer por una puerta oculta como pared. En una pared se pueden observar un par de agujeros causados por los nudos de las maderas; agujeros no arreglados. La pared consta de dos laminas de madera, una al lado de la otra, una de ellas se puede empujar por su parte superior, desplazándola un par de centímetros, luego, usando los agujeros a modo de sujeciones, se levanta la madera y se desplaza hacia el interior, dejando al descubierto unos rieles, que hacen que la otra hoja se desplace como una puerta corredera normal, dejando al descubierto una pequeña sala con una escalera que lleva directamente al piso oculto. La pared de esta pequeña sala puede ser una puerta circular mencionada anteriormente, dando paso a un pequeño pasillo desde donde se puede acceder al exterior de la casa por su parte posterior o a otras zonas, como, por ejemplo a la sala principal desde detrás del cuadro que suele adornar el tokonoma o un armario sin pared posterior; estas opciones de salida, también pueden ser usadas como ‘entrada’ o para despistar a los
La sala común de la casa, tenia otro dispositivo de seguridad bastante curioso. Como muchas salas de tatamis del país nipón, disponía de un pequeño extra, con suelo de madera, donde se solía poner el Tokonoma (pared de honor); desde allí se podía cortar una cuerda que sujetaba una parte del techo; techo, el cual sujetaba una serie de piedras y maderas que caían encima de las víctimas, ganando un tiempo precioso para huir o para contraatacar a la gente que se encontraba en ese momento en la sala.
En la casa solía haber oculto un pozo medio lleno de agua; estel pozo se encontraba en medio de una sala, tapada con tatamis. Este pozo se usaba para abastecer de agua en tiempos secos, pero ante visitas no deseadas, el pozo podía preparar-se de forma que no tuviera una tapa sólida, capaz de aguantar el peso de una persona causando un accidente muy infortunado al pobre individuo que pasaba por ahí.
El ninjutsu se desarrolló en un tiempo determinado, por unas razones sociales determinadas, creando un estilo y misticismo propio que ha atraído a mucha gente de todo el mundo, pero debido a importantes cambios sociales acaecidos en Japón desde la batalla de Sekigahara (1600) hizo que no se necesitaran de sus servicios, acabando desbandados, si no, olvidados. Más de un maestro de artes marciales reconoce que hoy, los ninjas, tal como fueron antiguamente, no existen; existe un grupo de gente que, con distinta seriedad, objetivos y conocimientos, intenta revivir un pasado, un estilo, un conocimiento con distintos objetivos.
Autor: Xavier Vila.
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